Las pymes españolas aún siguen desconociendo cómo implementar un escaparate online para su negocio. Fuente: Laveupv

Los hábitos de compra de los españoles están cambiando y cada vez es más común que las compras se trasladen al plano online. Actualmente, el 86% de la población accede a la red para adquirir todo tipo de productos en páginas que -por norma general- suelen ser extranjeras. Y es que, a pesar que estamos en la delantera europea en cuanto a compras por Internet se refiere, sólo el 16% de las pymes nacionales han decidido apostar por exponer sus productos online. Así lo asegura el diario Heraldo en un reciente artículo.

La compra online en nuestro país ya posee sólidos cimientos y los compradores tienen una mentalidad y educación más avanzada en dicha materia. Por contra, los vendedores no tanto y es importante trabajar en ello para mejorar nuestra posición en este aspecto.

Expertos del sector destacan: «Un comercio electrónico es una herramienta que necesita un trabajo de actualización, pues si no se trabajan los contenidos y el posicionamiento y no se invierte en publicidad no vende». Este constante esfuerzo es lo que más asusta a muchos vendedores que pese a su deseo por expandir su negocio no saben cómo empezar su andadura en la red. Y precisamente no ejercer dicho esfuerzo es uno de los principales motivos por los que un negocio online puede resultar infructuoso.

¿Qué puedo hacer si mi tienda online no vende?

Existen una serie de factores que ayudan a una tienda online a vender. Dichos factores son, entre otros, el posicionamiento natural conseguido a través de los contenidos, los enlaces internos y externos a otras páginas de referencia o la publicidad.

Lo más importante es revisar que se están siguiendo estas pautas y que el contenido de la tienda online esté actualizado, al menos, una vez a la semana. Puntos importantes a tener en cuenta, aunque menos vitales que los ya citados, son el diseño (atractivo, profesional y responsive para ser capaz de transmitir confianza y seguridad al comprador) y poseer una estrategia de gastos de envío simple.